¿Sabe lo que cuesta un duplicado de las llaves de su coche?

El precio se encarece debido a los sistemas de seguridad.

03/04/02

Hace unos años –no muchos– hacer un duplicado de la llave de nuestro coche era tarea sencilla y barata. Bastaba con acercarse a una ferretería o a uno de los muchos establecimientos especializados de servicio rápido instalados, a veces, en grandes superficies comerciales. Hacer la misma operación hoy en día no es tan sencillo... ni tan barato.

La proliferación de sistemas de seguridad contra el robo de automóviles ha traído aparejada una complicación que puede pasar desapercibida hasta el momento en que perdamos las llaves del coche. Aunque puede recibir diferentes nombres, el responsable de todo esto es un sistema que comúnmente se denomina inmovilizador electrónico. Para explicarlo en pocas palabras, se trata de un dispositivo mediante el cual el contacto del coche recibe una señal electrónica enviada por la llave. Sólo si se recibe la señal, y coincide con la previamente codificada en nuestro vehículo, se activará el encendido. De nada valdrá hacer un “puente”, esto es, sacar de su alojamiento el contacto y conectar a mano los cables eléctricos. Si no hay señal electrónica, nada se mueve.

El sistema de inmovilizador electrónico ha incrementado enormemente la seguridad de los vehículos contra el robo. De momento, los coches no pueden ser arrancados y los amigos de lo ajeno prefieren emplear sus esfuerzos en objetivos más asequibles –esto es, en coches más antiguos–. Datos en poder de los fabricantes, citados por el periódico norteamericano The New York Times, constatan que, en algunos modelos, el número de robos ha descendido en un 90 por ciento.

Todo esto está muy bien, pero nadie había reparado en lo que pasa cuando hay que sacar una copia de la llave.

En primer lugar, nada de acudir a un cerrajero, ferretería o establecimiento especializado en hacer copias de llaves. El único sitio al que usted podrá acudir es el concesionario donde compró el automóvil. Y prepárese, porque en un mercado monopolizado por los fabricantes, la competencia no existe y, por lo tanto, el precio no es barato. Copiar la llave codificada de un Fiat Punto, por poner un ejemplo de coche asequible, sale por 54 euros (algo más de 9.000 pesetas), mientras que la copia en el caso de un Alfa Romeo 166 cuesta unos 66 euros (10.970 pesetas). Si cambiamos de marca nos encontramos con un panorama parecido, cuando no peor: 84 euros cuesta el duplicado de una llave de un Mercedes Clase A, por 156 euros en el caso de un Clase S.

Sólo los concesionarios oficiales, y después de las correspondientes comprobaciones, pueden acceder a la maquinaria y los códigos necesarios para hacer duplicados. Si un particular quisiera hacerse con la impedimenta necesaria para codificar las llaves, la fiesta le saldría por unos 9 millones de pesetas... Así pues, ya lo saben: estamos en sus manos y ¡por lo que más quieran, no pierdan sus llaves!.

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