Dos goles en el primer tiempo de Lemar y Luis Suárez tumban al equipo de Koeman en el Wanda Metropolitano.
GREGORIO LEÓN
No fue un desastre. Su juego, por momentos, tuvo algo más de la dignidad que no mostró en Lisboa. Pero el resultado fue el mismo. El Barcelona tiene tal crisis de identidad, que hacerle daño es fácil. Al Atlético de Madrid le bastaron dos acciones para llevarse el partido más atractivo de este fin de semana. Lemar fue protagonista en ambas. Anotó. Y luego asistió a Luis Suárez, para que el exjugador del Barça hiciera el 2-0 que parecía concluyente. Aunque aún esperaba la segunda parte, el equipo de Koeman realizó un nuevo ejercicio de impotencia. Está tan mal, que cualquier concesión lo penaliza.
Koeman, ratificado antes del partido por Laporta, dio pista a Ansu Fati en la segunda parte. Pero no era día para milagros. El Barcelona sigue tendido en el diván. El Atlético cierra una semana redonda, pegado al líder Real Madrid (los blancos juegan este domingo ante el Español).