El tenista murciano ha entrenado en la Rod Laver Arena, a una semana de que empiece el Open de Australia.
GREGORIO LEÓN
En una semana se multiplicarán las emociones. Melbourne también quiere ver a Carlos Alcaraz coronado. El murciano no ha logrado hasta el momento ganar Open de Australia, el único grande que le falta. Los analistas consideran que este año, sí, ha llegado en las mejores condiciones. No es indicativa su victoria recientísima en Corea del Sur ante Jannik Sinner. De un partido de exhibición pocas conclusiones se pueden sacar. Pero la realidad es que detrás del nombre de Carlitos, que parece más bien adolescente, se esconde una madurez que ya lo coloca en disposición de ser el tenista más joven en alcanzar los cuatro majors: US Open, Roland Garros, Wimbledon y Open de Australia.
El jugador murciano compartió avión privado con Sinner en su largo desplazamiento de Seúl a Melbourne, con once horas de vuelo, intercambiando sonrisas y complicidades, según se aprecia en las fotos divulgadas. Chándal gris en el murciano, color burdeos el del italiano. Alcaraz ya ha pisado la Rod Laver Arena para hacer su primera sesión de entrenamiento. Este lunes seguirá afinando su puesta a punto con Felix Auger-Aliassime delante.