El Real Murcia retoma la idea inicial y Manuel Sánchez Breis se coloca en primera posición para ocupar el cargo de director deportivo.
GREGORIO LEÓN
Felipe Moreno quiso que Pedro Asensio siguiera haciendo los fichajes del Real Murcia para el curso próximo. Óscar Gil, Víctor Navarro, Joel Jorquera... Aciertos totales, piezas cobradas en un mercado exigente. Pero el murciano quería regresar al terreno donde se siente más a gusto, haciendo crecer la cantera. Nunca le ha gustado la primera línea. Y ante la respuesta dada por Asensio, el presidente murcianista empezó a evaluar todas las posibilidades que surgían. Y una estuvo siempre en su mente: Manuel Sánchez Breis. Para nadie constituye un secreto que Felipe Moreno financió al Cartagena durante ocho años, hasta que apareció el gran proyecto de su vida, el Real Murcia. Durante casi una década mantuvo un contacto estrecho con Francisco Belmonte y con Breis. Gran parte del dinero de los fichajes que luego presentaban los dos procedía de la cartera del cordobés, hasta el punto de que el Cartagena aún le debe 2'9 millones de euros por los préstamos que hizo a la entidad albinegra. Leganés y Cartagena estaban cerca. Muy cerca.
Felipe Moreno sabe cómo trabaja Breis. Un ascenso a Segunda y la permanencia en la categoría durante varios años le prestan un aval incuestionable. El presidente del Murcia lo consideró siempre su gran candidato. Pero otras voces le hicieron ver que el fichaje entrañaba riesgos a tener en cuenta. La íntima ligazón de Breis con Belmonte, presidente que ha hecho varias declaraciones hostiles contra el Real Murcia en diez años de gestión, relación de la que llegó a nacer la etiqueta comercial de B&B, enfriaron al cordobés. Su etapa en el Cartagena está muy reciente. Esa frase resonó en los pasillos de Nueva Condomina.
Y Felipe Moreno se abrió a otros nombres, alguno que pensaba que estaba fuera de radar, por su currículo. El club entabló negociaciones con Juan Carlos Cordero, y hasta llega, orillando algunas diferencias, a un acuerdo económico y dos años de contrato. Cordero pidió tiempo. Su anhelo ha sido siempre trabajar en el fútbol profesional, y se resiste a abandonar esa posición jerárquica, aunque la propuesta del club de la magnitud del Murcia le tienta, y no poco. Las dos partes se dieron un tiempo. Además, el club amplió la baraja con José Manzanera, que resuelto su contrato con la Cultural y Deportiva Leonesa y con dos ascensos en la hoja de servicios, empezó a ganar enteros. El pasado lunes, después de oferta y contraoferta, hubo un punto de convergencia económica.
El Real Murcia, con acuerdo contractual con los tres candidatos, debía inclinarse por uno. Y Felipe Moreno ha retomado la idea inicial: Manuel Sánchez Breis. El exdirector deportivo del Cartagena está haciendo un esfuerzo para que la sombra de Belmonte no interfiera en la operación. Viene libre de ataduras y compromisos. Esa es la imagen que quiere proyectar ante la opinión pública.
Felipe Moreno se inclina por lo que le ha dado resultado, por lo ya conocido, y además, la sintonía es plena con Breis, a quien podría acompañar Sívori, otro profesional del que el dirigente grana tiene un alto concepto. La decisión no está tomada al cien por cien, y este lunes, en conversación con Onda Regional, aseguraba el cordobés que no había prisa, que había que esperar todavía unas semanas para determinar el emplazamiento del Murcia el curso próximo, en Segunda División en el supuesto soñado, o en Segunda RFEF en un escenario trágico. El presidente del Murcia sabe esconder sus cartas, aunque las tenga delante de los ojos. Y en su cabeza hay un nombre rebotando, una y otra vez: Manolo, Manolo, Manolo...