El tenista murciano juega este martes (17.30 horas, Movistar) contra Arthur Rinderknech en el ATP 500 de Doha.
GREGORIO LEÓN
Carlos Alcaraz dosifica sus energías. La altísima exigencia física que le supuso ganar el Open de Australia, el único major que le faltaba, le planteó la necesidad de descansar. Y con las pilas recargadas en Murcia, con entrenamientos siempre vigilados por Samuel López en el Club de Campo, la joya de Murcia lleva desde mitad de la semana pasada en latitudes lejanas. Tuvo ocasión de coincidir con Fernando Alonso y Carlos Sáinz. Olió gasolina ante la perspectiva del comienzo de la temporada de Fórmula 1. Y ahora consagra todas sus energías en llegar hasta la etapa final del ATP 500 de Doha, donde el año pasado se quedó varado en la ronda de cuartos de final.
Este martes ya aparece en escena, ante el francés Arthur Rinderknech. El historial de enfrentamientos está claramente inclinado a favor del murciano, que ha ganado en las cuatro ocasiones en las que se han encontrado. La última trae un sabor muy dulce. Fue en la ronda de dieciseisavos de final del US Open, que coronó el jugador de El Palmar. También se encontraron en el torneo neoyorquino en 2021. Y dos veces en la hierba de Queen's.
Alcaraz quiere un título más para su colección. De momento, ya tiene asegurado el millón largo de euros que le da la organización, solo por participar, independientemente de la ronda final que alcance. Según ha revelado La Gazzeta dello Sport, él y Sinner se embolsan 1,2 millones de euros por su presencia en este torneo que se disputa en Qatar.
El jugador murciano ha entrenado este lunes junto a Stefanos Tsitsipas en el Grandstand del Kalifa International Complex, con un 6-3 y 2-0 para Carlitos, que ha hablado de las oscilantes condiciones meteorológicas: "Hace calor de día y frío por la noche, cambian las temperaturas muy fuerte y siempre hay viento".