El jugador murciano queda eliminado en tercera ronda al caer ante Sebastian Korda (6-3, 5-7 y 6-4)
GREGORIO LEÓN
Dijo hace unos días Carlos Alcaraz que tenía la sensación de que siempre tenía al otro lado de la red a Roger Federer. Sus rivales estiran su nivel para llevarlo a su punto máximo cada vez que el murciano está enfrente. Y este domingo Sebastian Korda firmó uno de los mejores partidos de su vida. Solo había ganado una vez a Carlitos en los cinco precedentes. Y Miami, allí donde reinó el jugador de El Palmar en 2022, el primer español en hacerlo, vuelve a borrarle la sonrisa. "Me voy a casa, me voy a casa", le dijo Alcaraz a su box, incapaz de encontrar respuestas. Un mal día.
No sintió la pelota Carlos Alcaraz en la primera manga. No como suele hacerlo él, esa manera suya de domesticarla y que obedezca. Sacó sus turnos de saque adelante con dificultades. Y Sebastian Korda vio una brecha abierta. La exploró a la mínima oportunidad que surgió para hacer una ruptura y colocarse con un 5-3, que confirmó con su servicio para cerrar la manga en cuarenta minutos. "No puedo más, no puedo más. Hoy no puedo más". Alcaraz estaba desesperado.
El partido pedía reacción urgente, empezando por la mejoría en el saque propio. Alcaraz debía elevar los porcentajes. Pero no lo hizo, y Korda volvió a hacer un break para poner un 1-2 inquietante. Y en el momento en el que el estadounidense sacaba para ganar el duelo, se hizo firme Carlitos al resto para agarrarse a la vida. 7-5 y al tercer capítulo.
Podía pensarse que Carlos Alcaraz, pasado el susto, reencauzaría la situación. Pero su tenis no terminaba de elevarse. Otra vez ofreció una grieta, en el séptimo juego. Y Korda le rompió el servicio, para poner proa a la victoria.
Alcaraz, que es fiel a las finales, no las ha pisado en la gira americana. Quedó varado en las semifinales de Indian Wells. Y ahora se ha quedado mucho más lejos.