La comisión deportiva, reunida en Nueva Condomina, se inclina por el despido del entrenador.
GREGORIO LEÓN
Esta mañana se reúne la comisión deportiva del Real Murcia. Y la decisión está prácticamente tomada. Adrián Colunga, salvo sorpresa extraordinaria, va a dejar de ser entrenador del club grana. Anoche, ya en declaraciones a Onda Regional, Felipe Moreno habló del mal bagaje del equipo durante los últimos seis partidos (dos de dieciocho puntos), y se remitió a la reunión de los responsables deportivos de la entidad de este lunes, para tomar la decisión final. La mayoría de sus integrantes tiene desde anoche el pulgar hacia abajo. Además de la racha de resultados que ha llevado al Murcia al borde de la zona roja de descenso, la caída en el juego del equipo ha sido visible. Los nuevos fichajes, con nombres de relieve y futbolistas de acreditada trayectoria, no han hecho mejorar un juego plano, sin filo, por completo estéril, y que ayer dejó por completo desalentada a la afición murcianista. Adrián Colunga, además, ha irritado a jugadores de su plantilla, con decisiones extrañas, dictadas con severidad, con falta de tacto. Desde hace semanas sus respuestas en sala de prensa son a la defensiva. Anoche su crédito quedó a cero.
El club tiene encima de la mesa el nombre de Alberto Monteagudo, y también el de Rubén de la Barrera.