Los albinegros fueron mejores y levantaron el gol inicial de Jorquera con goles de Rahmani y Nil. El Real Murcia, que pidió gol de Flakus en un fuera de juego, siente la amenaza del descenso. El Cartagena mira al playoff
Los derbis siempre dejan vencedores y vencidos. Y la forma en la que el Cartagena doblegó al Real Murcia no deja lugar a duda. El triunfo albinegro (1-2) no sólo devuelve el bofetón de la primera vuelta en el Cartagonova sino que deja muy herido a Adrián Colunga. Íñigo Vélez debutó a lo grande como técnico albinegro y ve a su equipo rondando de nuevo los puestos de playoff. Mientras, el Real Murcia está a tiro de caer a puestos de descenso. De nuevo, también con el segundo entrenador de la temporada, la parroquia grana sufriendo con un proyecto cuyo discurso hablaba de ascenso directo allá por mayo. El Cartagena engancha dos victorias consecutivas, una con Raúl Guillén y esta de Íñigo, para ilusionar a la delicada institución que preside Alejandro Arribas.
Sin tiempo para el primer pestañeo, el Real Murcia se vio por delante en el marcador. Una gran combinación entre Narro, Pedro Benito (gran control y desmarque) y Jorquera acabó con el 1-0 tras sorprender este último en el primer palo a Lucho García. Tres minutos y ya se movía el electrónico del derbi. Narro tuvo el segundo poco después y ahí comenzó a desperezarse el Cartagena. Los de Íñigo Vélez se fueron haciendo con el centro del campo, con De Blasis dominador. Piñeiro recuperaba confianza sacando un gran remate de Chiki, pero acto seguido dejaba dudas en los saques de esquina. Rahmani hizo justicia con un gran disparo, tras giro, que ponía el 1-1. Antes del descanso Mier pidió penalti, pero el árbitro interpretó piscinazo y amarilla.
El Real Murcia necesitaba un revulsivo, metió a Flakus y Ekain, por Pedro Benito y Juanto. Pero nada nuevo. Pasados los primeros compases de dominio estéril grana, el Cartagena encontró el segundo. Un balón al área, en el que Luismi fue parado por Óscar Gil en penalti pero el balón suelto lo remató Nil Jiménez para el 1-2 en el 54'. Mandaba el cuadro albinegro, que mantenía su inercia ganadora. Y Colunga, con su continuidad en el aire, seguía moviendo fichas. Pidió penalti a Ekain, pero el FVS volvió a evidenciar que no hubo infracción de Rubén Serrano.
El Cartagena se movía a placer entre las urgencias murcianistas y el paso del reloj evidenciaba las carencias locales para asombro de los 26.056 espectadores presentes en Nueva Condomina. Piñeiro tuvo que sacar otro gol cantado a remate de Rubén Serrano en un saque de esquina que evidenciaba, otra vez, los problemas aéreos del cuadro grana. Ni con los cambios, entrando Bustos, Juan Carlos Real... nada cambiaba la cara del equipo mientras parte de la parroquia local desfilaba de forma paulatina abandonando el estadio y castigando a un Real Murcia que no da motivos para ilusionarse tras seis jornadas sin ganar. Marcó Flakus en el 95', pero su posición de fuera de juego, por milímetros, dejó el 1-2. El esloveno había rematado en el área tras prolongar un remate de Óscar Gil. Y aunque el árbitro lo hubiese dado, tampoco habría tapado las carencias murcianistas. Con sufrimiento y suspense, pero ganó el Cartagena.
Adrián Colunga, y en concreto su futuro, está ahora en el aire. Dependiendo de la paciencia de un Felipe Moreno que antes de iniciar el partido ratificaba a su preparador en declaraciones televisivas a La 7. Pero este 1-2, y sobre todo la imagen dejada por el equipo sobre el terreno de juego, puede precipitar las cosas. La pitada final de Nueva Condomina empuja al presidente y propietario a bajar el pulgar. Mientras, a su lado en el palco, Alejandro Arribas ve un hilo de esperanza para intentar reflotar al Cartagena de cara a encontrar apoyos económicos.
Escucha aquí las palabras de Adrián Colunga y de Íñigo Vélez tras el encuentro.