Alejandro Arribas, nuevo propietario de la entidad albinegra, ha decidido prescindir de los servicios del entrenador gallego
GREGORIO LEÓN
La relación de la nueva propiedad del Cartagena con Javi Rey ha tenido encuentros y desencuentros. Y se ha producido la ruptura este martes. Alejandro Arribas venía recopilando información desde hacía semanas, y no ha necesitado de pedir opinión hoy ni a Javier Hernández ni a Jerónimo Barrales, director deportivo y secretario técnico, respectivamente, del club. Arribas conocía que no había total sintonía de la plantilla con el entrenador. Tampoco le gustaron las declaraciones que hizo tras el partido ante el Villarreal "B", en las que lanzó venablos a los responsables del área técnica al quitarle a varios jugadores, integrantes de la lista de bajas decidida por el club.
Raúl Guillén se sentará en el banquillo del Rico Pérez, a la espera de que llegue el entrenador definitivo, que podría ser Iñigo Vélez.