Ayer se celebró una nueva reunión entre Felipe Moreno y responsables del Ayuntamiento de Murcia. La compleja tramitación burocrática retrasa el comienzo de las obras.
GREGORIO LEÓN
El Real Murcia deberá esperar todavía varios meses para poder ahorrarse los viajes a diferentes campos de entrenamiento. Las trashumancia seguirá. La Ciudad Deportiva, el gran proyecto en el que ahora anda afanado el club, lleva un ritmo lento. Los trámites burocráticos y urbanísticos son complejos. Requieren muchos informes y muchas firmas. Y a pesar de la sintonía plena entre Ayuntamiento y Real Murcia, la velocidad del proceso no es la que querría Felipe Moreno, que hace sus propias cuentas. Aunque el movimiento de tierras comenzara llegado el verano, con posibilidad de en poco tiempo darle forma a dos campos de hierba natural y dos de hierba artificial, las altas temperaturas de julio y agosto desaconsejan plantar el césped en ese momento del año. Con el termómetro bordeando los cuarenta grados, no echa raíces la hierba. Los técnicos en esta materia son terminantes al respecto. Y eso provocaría un nuevo retraso, de tal modo que el Murcia se vería obligado a plantar el césped en octubre, cuando las temperaturas se sitúen en la franja de los treinta grados.
Estas evidencias colocan al Real Murcia en necesidad de buscar opciones alternativas hasta tanto no disponga de esos cuatro campos propios. Pinatar Arena aparece de nuevo como solución. Las instalaciones son modélicas, aunque suponen sacar de nuevo a los jugadores a la carretera, que es lo que quiere evitar, siempre que sea posible, Felipe Moreno.
Este lunes se celebró una reunión entre Ayuntamiento y Real Murcia. El presidente de la entidad grana tuvo el detalle de regalarle un juego de dominó y cartas al alcalde José Ballesta. La voluntad y predisposición municipales están fuera de toda duda. Pero la limpieza del procedimiento exige el cumplimiento de requisitos que marcan las normas urbanísticas. Las cosas de palacio siempre fueron despacio.
En el Real Murcia, paralelamente, se trabaja para reconfigurar el equipo médico. La 7 TV ya avanzó que el club quiere recuperar a Paco Martínez, quien desempeñó durante muchos años, con nota muy alta, el cargo de jefe de los servicios médicos. En una decisión extrañísima, el Murcia prescindió de él. En poco tiempo este prestigioso traumatólogo era fichado por el Elche, en Primera División. Ahora la entidad grana quiere corregir su error.