El equipo grana por 0-1 al colista Sevilla Atlético, y se queda a cinco puntos del descenso. Segunda victoria consecutiva.
GREGORIO LEÓN
David Flakus le costó al Real Murcia medio millón de euros, a precio de oro. Vino para marcar goles decisivos, de esos que te transportan a la gloria. Pero el equipo grana no está para fiestas esta temporada. Y el esloveno, que llevaba tres meses sin sonreír, vio la luz en Sevilla. Su cabezazo canónico venció la resistencia del débil filial andaluz, y aleja al Murcia de las llamas del infierno.
Fue la primera parte plana, muy plana. El Murcia manejó la pelota. Pero fue un dominio de escasa productividad, por completo estéril. A pesar del uso del costado izquierdo, con Cristo Romero profundo, con Víctor Narro incidiendo por la derecha, al equipo grana le faltó picante. Y solo hubo una jugada en la que sí pudo hacer caja. Un centro de David Vicente buscó el remate de Flakus. Un defensa del Sevilla Atlético impactó en su pierna derecha. Era penalti. Pero el árbitro no lo vio, ni en directo, ni tras hacer la consulta en el monitor de televisión.
Cargó el Murcia el área del Sevilla Atlético en el segundo periodo, ya con Pedro Benito en el campo. Con el gaditano el equipo se abastecía de energía. Y la solución llegó desde la banda. Jorquera sacó un centro muy prometedor. Y David Flakus presentó la cabeza. Su remate fue impecable. Con un jugador menos por la expulsión de Da Silva, el filial sevillista se quedaba con muy pocas herramientas para dar réplica.
El Murcia, en vez de buscar afanosamente el 0-2 para confirmar la victoria, eligió bajar revoluciones. La gestión de la ventaja fue óptima, y el equipo que dirige Curro Torres abandona la zona más peligrosa de la clasificación.