Jean Jules tiene contrato hasta 2028, pero solo cumpliría el último año si el equipo albinegro está en el fútbol profesional. Benito Ramírez, atado hasta 2027. Rahmani, con pocas opciones que quedarse, salvo ascenso.
GREGORIO LEÓN
El Cartagena se adelanta al futuro. El fichaje de Iñigo Vélez es, de momento, uno de los grandes aciertos de la comisión deportiva. Javier Hernández, su figura más prominente, se fijó en él. Tenía buenos informes, y le pidió opinión a Víctor Alonso, que lo había tratado como jugador en la etapa suya en el Real Murcia. Luego, como director general del Racing de Santander también prolongó esa relación, dado que Iñigo Vélez dirigió al Amorebieta y los dos clubes hicieron alguna operación. El entrenador vasco ha caído de pie. Su debut aún retumba. 1-2 en Nueva Condomina ante el antagonista máximo, el Real Murcia. El equipo atrapó una victoria más ante el Sevilla Atlético, y la rozó contra el Sabadell, este domingo. En caso de ascenso a Segunda División, Iñigo Vélez renovará de forma automática su contrato.
No es la única decisión plasmada ya contractualmente. El Cartagena también tiene atado a Benito Ramírez para el curso próximo, juegue el equipo en Primera RFEF o en el fútbol profesional. En el caso de Jean Jules, también, con la particularidad de que su último año, el tercero (su contrato expira en 2028) sí obliga al Cartagena a estar en Segunda para que sea plenamente efectivo. Si no está en esa categoría, el futbolista puede quedar libre.
El caso de Rahmani es más complicado. Si se da la circunstancia del ascenso del Cartagena a Segunda, sus opciones de quedarse crecerían. Si, por contra, el equipo permanece en Primera RFEF, su marcha será inevitable, con propuestas que pueden llegarle, sobre todo, del extranjero.