El presidente albinegro aseguró a los jugadores el sábado que en un plazo de cinco días encontrará el dinero para pagar las nóminas pendientes.
GREGORIO LEÓN
La plantilla del Cartagena está harta de los incumplimientos de Alejandro Arribas, que ha tenido retrasos en el abono de todas las nóminas desde que se hizo con el gobierno de la entidad albinegra. Y el problema no se ha resuelto, ya a mitad de abril. El Cartagena debe a sus jugadores las nóminas de febrero y marzo. Y los futbolistas estuvieron a punto de comparecer el sábado, todos reunidos, haciendo piña, en la sala de prensa del Cartagonova para denunciar la situación que están viviendo. Pero después de analizar pros y contras, aplazaron tal medida. Pero el problema está muy vivo. Y Arribas no es ajeno a ello. Después del encuentro, con victoria ante el Antequera, el presidente entró en el vestuario, y les pidió unos días de margen, cinco exactamente, que va a utilizar para buscar financiación y la fórmula económica que le permita ponerse al día. Arribas lanzó la propuesta, y salió del vestuario para que los jugadores la analizaran, y la sometieran a votación. Salió el "Sí", de tal modo que la plantilla le ha dado un voto de confianza al máximo dirigente del club.