El Real Murcia está muy cerca de concretar la operación con la Sampdoria para que el jugador balear juegue cedido en el equipo grana. El fichaje de Óscar Gil se complica por las exigencias del Castellón.
GREGORIO LEÓN
El Real Murcia va a fichar con el reloj en la mano. Felipe Moreno no quiere refuerzos para febrero, sino para ya mismo, para que estén cuanto antes en disposición de ser utilizados. Piezas de funcionamiento inmediato. Es el mandato que le ha dado a la comisión deportiva, que está concentrando todo su trabajo en cerrar cuanto antes las operaciones que hay en marcha. Por eso marcar límites temporales. De igual manera que le dio un ultimátum a Xavi Moreno, también establecerá fechas improrrogables para otros futbolistas. La incorporación más cercana es de la Víctor Narro. Los avances han sido extraordinarios durante los pasados días, de tal manera que va a ser cuestión de horas. Todas las partes involucradas, Murcia, Sampdoria y jugador, parecen converger en un mismo deseo. Pero todavía hay un obstáculo a salvar en el proceso negociador, y no es la exigencia de que el club grana adquiera en propiedad a Víctor Narro en caso de ascenso al fútbol profesional. La discusión no es esa. Desde la entidad grana desean sin disimulo que haya acuerdo y el fichaje quede cerrado, pero en caso de que se enquiste la negociación, de que quede varada por una discrepancia contractual, sondearán otras opciones más factibles. Otra vez la doctrina grana en este mercado de invierno: fichar cuanto antes a quien de verdad quiera venir.
La contratación de Óscar Gil estaba en el carril adecuado. Este fin de semana ya se daba casi por hecho que iba a constituir el primer refuerzo del Real Murcia para la segunda vuelta. Pero, tras pactar con el jugador el fichaje, el Castellón ahora está poniendo objeciones a la salida del defensa central. Y el club grana, que ya transitó un camino tortuoso para fichar a David Flakus en verano, no va a aguardar esta vez tanto tiempo. Si todo queda concretado esta semana, perfecto. Pero si la negociación se ensucia, no vacilará para abrirse a otras opciones que concede el mercado.
Andy Escudero, en la recámara
La lista de nombres que maneja el Real Murcia es amplia, con primeras, segundas y terceras opciones. En ella aparece un ex grana, Andy Escudero, también entre los nombres manejados por Javier Hernández para potenciar la plantilla del Cartagena. La comisión deportiva también se esmera para agregar a la plantilla un mediocentro sénior. El deseo es que llegara esta misma semana, pero se antoja altamente complicado. Con dos posibilidades abiertas, ninguna de ellas está suficientemente madura como para que el fichaje para esa demarcación arribe en breve plazo. Antonio David, de momento, se queda en la plantilla, a pesar de que su rendimiento y prestaciones han estado muy alejadas de las expectativas iniciales.
Joel Jorquera, con opción a compra
El nuevo contrato-tipo redactado por el Real Murcia para las nuevas operaciones en 2026 incluye la opción de compra del jugador. Es así como quiso traer a Xavi Moreno, y el que ha dado forma legal al fichaje de Joel Jorquera, que viene cedido, pero con la posibilidad de que la entidad grana se lo quede en propiedad. El Tenerife y el Eldense pujaron con insistencia, pero el Murcia le ganó la mano y lo atrajo a su proyecto.