Su concierto, como cabía esperar por sus declaraciones anteriores, no ha sido del gusto del presidente de Estados Unidos, el republicano Donald Trump, quien lo ha calificado como "uno de los peores de la historia"
Una semana después de convertirse en el primer ganador del Grammy al álbum del año con un disco íntegramente en español, "Debí tirar más fotos" el célebre artista puertorriqueño Bad Bunny ha sido también el primer solista latino de habla hispana en encabezar el espectáculo del descanso de la Super Bowl --la final que enfrenta este domingo a los New England Patriots y a los Seattle Seahawks como los dos mejores equipos de la liga de fútbol americano (NFL)-- donde ha lanzado un mensaje de unidad en las Américas.
Benito Antonio Martínez Ocasio tomaba el Levi's Stadium, en Santa Clara, San Francisco, con un espectáculo cuyo decorado y vestuario ha evocaba a los campos de caña de azúcar de Puerto Rico y en el que ha contado con la colaboración de artistas como Lady Gaga y Ricky Martin, que ha interpretado la canción "Lo Que Le Pasó a Hawaii", del propio Bad Bunny.
El recientemente galardonado en los premios Grammy ha concluido su actuación con un mensaje de unidad, pidiendo en inglés que "Dios bendiga a América" y aludiendo a los países del norte, centro y sur del continente mientras múltiples bailarines ondeaban banderas a su alrededor.
Su concierto, como cabía esperar por sus declaraciones anteriores, no ha sido del gusto del presidente de Estados Unidos, el republicano Donald Trump, quien lo ha calificado como "uno de los peores de la historia".