El analista político Manu Mostaza, interpreta el avance de Vox y la victoria ajustada del PP como señales de un cambio de equilibrio que ya se viene repitiendo en otros territorios
Los resultados de las elecciones autonómicas en Aragón confirman un escenario de mayor fragmentación en la derecha y retroceso socialista, con consecuencias que pueden proyectarse sobre la política nacional. Así lo ha señalado en Onda Regional el analista político Manu Mostaza, que interpreta el avance de Vox y la victoria ajustada del PP como señales de un cambio de equilibrio que ya se viene repitiendo en otros territorios y que conecta con la tendencia que reflejan las encuestas estatales.
Mostaza sostiene que la victoria del Partido Popular es “pírrica”, porque pierde escaños y queda más condicionado por Vox, cuyo crecimiento sostenido —en línea con lo visto recientemente en otras comunidades— limita la capacidad de los populares para ampliar su base electoral. A su juicio, el PP debe redefinir su relación con Vox si quiere aspirar a mayorías más holgadas. En el bloque de la izquierda, subraya el impacto simbólico del mal resultado del PSOE con una candidata vinculada a la dirección federal y el hundimiento de Podemos fuera de las Cortes aragonesas, lo que —según su análisis— evidencia la debilidad de su estructura territorial cuando no concurre en alianza.
El analista apunta además que la pérdida de poder autonómico no necesariamente perjudica a la estrategia del presidente del Gobierno, porque reduce contrapesos internos y facilita una campaña nacional más polarizada frente al poder territorial del PP. Sobre Vox, Mostaza considera que su dilema es si entrar en gobiernos para ganar gestión o mantenerse fuera para evitar desgaste, y sitúa su posible techo electoral en torno al 20%. Con este panorama, anticipa un ciclo político aún inestable y no descarta un adelanto de las elecciones generales en 2026 si no prosperan los próximos presupuestos