La ministra Montero descarta la medida de rebaja general, como la de 20 céntimos por litro que se puso en marcha con el conflicto en Ucrania
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha advertido este jueves que la actual "crisis" internacional abierta tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán es mucho más profunda en términos políticos que otras anteriores.
Aunque no ha he querido concretar las medidas anticrisis energética que este viernes aprobará el Consejo de Ministros, Montero ha descartado que se vaya a aplicar una rebaja general en los precios de los carburantes, restando céntimos al litro como se hizo al comienzo de la invasión de Rusia a Ucrania. Alude a otras decisiones relacionadas con el mercado de la energía y los carburantes en sectores económicos sensiblemente afectados por el incremento de los precios.
"Los céntimos del gasóleo fue necesaria en aquel momento, ahora no es oportuna y por lo tanto no la ponemos en marcha. Pero ponemos otras que nos permitan abaratar el precio de la factura energética y el precio de los carburantes", ha asegurado Montero.
Los transportistas de la Región alertan de una situación límite por el fuerte encarecimiento del gasóleo y reclama al Gobierno medidas urgentes para garantizar su viabilidad. Se esperan para mañana en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros. Froet considera que ese paquete de actuaciones tiene que ser el mismo que el aplicado tras la invasión de Ucrania.
El precio del combustible ha subido cerca de 60 céntimos en las últimas semanas, lo que ha disparado los costes de explotación. Llenar el depósito de un camión de larga distancia ya supera los 700 euros, y el sobrecoste anual puede alcanzar casi los 30.000 euros por vehículo. Si no se actúa, las consecuencias serán catastróficas, como explica Manuel Perezcarro, secretario general de Froet.
El combustible representa alrededor del 40% de los costes del sector, por lo que cualquier variación impacta directamente en la rentabilidad de las empresas. Aunque existe una cláusula obligatoria para revisar los precios del transporte en función del coste del gasóleo, su aplicación no siempre es inmediata ni completa, lo que está generando pérdidas. Ante esta situación, el sector pide ayudas. Quiere que sean las mismas implementadas tras la guerra de Ucrania.