La Consejería de Agricultura cubrirá hasta el 100% del tramo autonómico de pago en los principales cultivos y refuerza el apoyo al campo
El presidente del Gobierno regiona ha anunciado que la Comunidad Autónoma elevará “al máximo” las ayudas al seguro agrario de cara a 2026, alcanzando el 100% en ocho de los principales tipos de cultivos de la Región de Murcia. La convocatoria se publicará de forma inminente en el Boletín Oficial, según ha confirmado durante un acto en Jumilla.
La medida beneficiará a producciones clave como cítricos, uva de mesa, cultivos hortícolas, fruta de hueso, cereal, olivar, frutos secos y uva de vinificación. Además, se mantendrá el 70% de subvención en el seguro para ganado ovino y caprino. Con este refuerzo, el Ejecutivo autonómico busca impulsar la contratación de pólizas y garantizar que los agricultores estén protegidos frente a adversidades climáticas o de mercado.
Desde 2022, el presupuesto destinado al seguro agrario ha crecido más de un 300%, lo que ha permitido reducir progresivamente el coste que asumen los productores. El objetivo, según ha subrayado López Miras, es consolidar esta herramienta como un mecanismo clave de estabilidad y gestión del riesgo en el sector agrícola.
El anuncio se ha producido durante la inauguración del centro logístico de la cooperativa Campos de Jumilla, que celebra su 40 aniversario. El presidente ha destacado el papel de esta entidad como referente en la modernización del sector frutícola del Altiplano, con exportaciones a más de veinte países y una fuerte generación de empleo local.
Campos de Jumilla se ha consolidado como una de las principales productoras de fruta fresca de verano, con especial protagonismo de productos como la pera Ercolini, el albaricoque, la nectarina o el melocotón, y lidera la comercialización de la denominación de origen protegida pera de Jumilla en España.
En su intervención, López Miras también ha abordado la preocupación por la escasez de agua, agravada por el posible cierre de acuíferos. En este sentido, ha defendido la necesidad de prorrogar esta medida hasta que exista una alternativa viable, señalando como solución el desarrollo del trasvase Júcar-Vinalopó. Según ha insistido, el cierre de pozos no debería ejecutarse hasta que se garantice el suministro hídrico necesario para el mantenimiento del sector agrícola regional.