La jueza levanta la prisión preventiva tras nuevas pruebas que generan dudas sobre el relato inicial, aunque mantiene las medidas de protección hacia la víctima
La titular de la plaza 1 de la Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Murcia ha acordado este miércoles la puesta en libertad provisional del hombre investigado por presuntos delitos de detención ilegal, agresión sexual, lesiones, amenazas y coacciones en el ámbito familiar, que permanecía en prisión preventiva desde el pasado 13 de febrero.
El caso se remonta a la detención del sospechoso en una vivienda de huerta de la pedanía murciana de San José de la Vega, donde, según la investigación, habría mantenido retenida a su pareja durante un tiempo prolongado en una situación de sometimiento y violencia. La víctima, una mujer de 38 años y nacionalidad marroquí cuya desaparición había sido denunciada por su familia en abril de 2024, logró escapar del cautiverio con lesiones físicas y psíquicas derivadas de meses de presunto maltrato.
Tras su detención, el investigado fue puesto a disposición judicial, junto a varias personas de su entorno acusadas de encubrimiento. Una vecina también fue citada en la causa, mientras que otro vecino y una familiar del acusado quedaron en libertad provisional a la espera de futuras citaciones judiciales.
La decisión judicial de dejar en libertad al principal investigado se ha adoptado después de que se incorporaran a la causa nuevas declaraciones de testigos y documentación que han generado dudas sobre el relato inicial que motivaron su ingreso en prisión. Según recoge el auto judicial, aunque los indicios se mantienen, “carecen de la virtualidad inicialmente concedida para el mantenimiento de la medida restrictiva de la libertad”.
No obstante, la magistrada subraya que la investigación sigue abierta y que aún quedan diligencias pendientes, entre ellas el reconocimiento forense de la denunciante, la revisión de su historial sanitario y la elaboración de un informe pericial sobre terminales móviles.
Como medidas cautelares, el investigado deberá comparecer ante el juzgado los días 1 y 15 de cada mes, comunicar cualquier cambio de domicilio y tiene prohibido acercarse o comunicarse con la víctima, medidas que ya habían sido acordadas previamente.
Fuentes judiciales señalan que, pese a la libertad provisional, la causa continuará bajo supervisión mientras se recaban nuevas pruebas y se analizan los indicios disponibles, siendo determinantes las dudas surgidas sobre el relato inicial para modificar la situación personal del investigado.