El objetivo es ordenar las actividades de la laguna salada, como la pesca, la navegación y delimitar las zonas de baño
La Consejería de Medio Ambiente ha finalizado este martes la instalación de las boyas de balizamiento del litoral del Mar Menor. Son 40 kilómetros en total, divididos en 60 secciones con los que se busca ordenar las diferentes actividades que se producen en la laguna y crear unos canales para la navegación, al tiempo que se gana en seguridad para los bañistas.
El operativo ha supuesto una inversión de 336.000 euros, 750.000 en los dos últimos ejercicios. Este año, además, han comenzado a sustituir los fondeos sobre los que están ancladas las bayas por biotopos, unas estructuras diseñadas con materiales que permiten el desarrollo de la biodiversidad. El objetivo, según el consejero de Medio Ambiente, Juan María Vázquez es compatibilizar los distintos usos del Mar Menor.
Estas boyas también servirán de anclaje para las redes de protección contra las medusas que se instalarán, según Vázquez, antes e que comience el período de vacaciones estivales. Para esas fechas, también estarán finalizados, por primera vez, las zonas de fondeos. Se instalarán cerca de las distintas islas de la laguna y en ellas podrán amarrarse varias embarcaciones, evitando así el daño que pueden hacer las anclas en algunas zonas.
Voz: Juan María Vázquez, consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor.