Este viernes, además, tuvo lugar el traslado del Cristo Yacente organizado por la Cofradía Marraja, dentro de los actos programados para celebrar su centenario
A escasos días del comienzo de la Semana Santa, este viernes tuvo lugar el traslado del Cristo Yacente con un desfile a hombros por las calles del centro de la ciudad, rememorando su llegada hace cien años. Estuvo organizado por la agrupación del Santo Sepulcro y Expolio de Jesús de la Cofradía Marraja, del que la talla de Capuz es titular, dentro de los actos programados para celebrar su centenario.
El recorrido de este traslado extraordinario fue el mismo que el que realizó hace un siglo, partiendo desde el Palacio Consistorial para llegar hasta la Iglesia Castrense de Santo Domingo, pasando por las calles Cañón, Aire, Plaza San Sebastián y calle Mayor, portado por hermanos y hermanas de la agrupación ataviados con traje oscuro.
La imagen del Santo Sepulcro, tallada por el escultor valenciano José Capuz en 1926, representa a Cristo tras la crucifixión, tendido y en reposo. Desde la constitución de la agrupación del Santo Sepulcro para custodiar y acompañar en procesión al Cristo Yacente, la imagen se convirtió en pieza fundamental del desfile del Viernes Santo, caracterizada por la solemnidad y recogimiento.
Este viernes, además, el Palacio Consistorial fue escenario del acto oficial de entrega del galardón de Procesionista del Año 2026, concedido a Jesús Muñoz, vinculado desde su infancia a la Cofradía California, donde ha desempeñado cargos de relevancia, como Secretario General y Mayordomo Principal. Muñoz comenzó su singladura pasional en la Agrupación de San Pedro y desde entonces ha estado vinculado a la Cofradía California y del conjunto de la Semana Santa de Cartagena.
Muñoz manifestaba su deseo de compartir el galardón “con todo aquellos con quienes he compartido momentos procesionistas, con un recuerdo especial para sus padres, que le iniciaron en su amor por la Semana Santa". Durante el acto, además de leerse una semblanza del homenajeado, Agrupaciones, Cofradías e instituciones cartageneras de diferentes ámbitos entregaban obsequios al Procesionista en reconocimiento por su nombramiento y como cierre, la alcaldesa ha impuesto el Escudo de Oro de la ciudad al galardonado.