Gobierno central, Ejecutivo regional y dirección de la empresa participarán en el encuentro para buscar soluciones que frenen los despidos
El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, mantendrá este jueves en Madrid una reunión decisiva con la dirección de la planta de Sabic en Cartagena con el objetivo de evitar el cierre de la instalación y un posible despido masivo de trabajadores.
El anuncio fue realizado por el delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Lucas, junto al comisionado especial para la Reindustrialización, Jaime Peris, tras un encuentro con el comité de empresa de Sabic y representantes de empresas auxiliares.
A la cita en Madrid asistirán representantes de distintas administraciones. Por parte del Gobierno de España, estarán el propio Jordi Hereu y su equipo del Ministerio de Industria.
El Gobierno de la Región de Murcia también estará presente. Su delegación estará formada por el consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, que asume las competencias de Industria y Energía, y la consejera de Empresa, Empleo y Economía Social, Marisa López Aragón.
La reunión se enmarca en la petición conjunta realizada por Fernando López Miras y el ministro Hereu a la cúpula de la compañía. Ambos firmaron una carta dirigida al consejero delegado de Sabic, Abdulrahman Al-Fageeh, solicitando un encuentro urgente para analizar el futuro de la planta y explorar alternativas que reduzcan el impacto social e industrial.
Desde el Ejecutivo autonómico subrayan que su prioridad es el mantenimiento del empleo y la protección de los trabajadores ante el proceso de venta anunciado, reclamando que cualquier decisión se adopte con transparencia y garantías laborales.
La consejera Marisa López Aragón ya mantuvo el pasado 9 de enero una reunión con el vicepresidente europeo de Sabic, Roger Bosch, dentro del seguimiento continuo que la Comunidad asegura estar realizando.
La planta de Sabic en Cartagena, ligada al sector químico e industrial, representa un volumen clave de empleo directo e indirecto en la comarca. Por ello, las administraciones coinciden en la necesidad de una coordinación institucional para preservar la estabilidad de la plantilla y de las empresas auxiliares vinculadas a la factoría.