El presidente Masud Pezeshkian advierte de efectos “incontrolables” tras el bombardeo confirmado por el Organismo Internacional de Energía Atómica en plena ofensiva de EE.UU. e Israel
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha condenado este miércoles los ataques contra su infraestructura energética, tras denunciar durante la jornada un bombardeo sobre la central nuclear de Bushehr, en la costa sur del país, que está operada conjuntamente conjuntamente con Rusia, que también ha denunciado los hechos.
"Condeno enérgicamente los ataques contra la infraestructura energética de Irán", ha dicho en un breve mensaje en redes sociales, donde ha asegurado que estos "no reportarán ningún beneficio" a Estados Unidos ni Israel, como tampoco a "sus partidarios".
Al contrario, Pezeshkian ha advertido de que los ataques sobre este tipo de instalaciones "complicarán la situación y podrían tener consecuencias incontrolables, cuyo alcance podría afectar al mundo entero".
Sus declaraciones llegan después de que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) haya confirmado la destrucción de una estructura cercana al reactor de la central nuclear de Bushehr, por un ataque en el marco de la ofensiva de Estados Unidos e Israel, que ya ha dejado más de 1.200 muertos solo en territorio iraní, según Teherán, si bien la ONG Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, ha elevado a más de 3.000 los fallecidos, en su mayoría civiles.