Decidió volver a Málaga ante la respuesta que el establecimiento ofreció tras el brote de salmonelosis
CLAUDIO CABALLERO. El pasado domingo, José Martín, vecino de Málaga, llegó con ilusión al Hotel Cavanna, en La Manga del Mar Menor, para pasar unos días de descanso. Lo que no imaginaba era que, en lugar de vacaciones, encontraría un escenario de confusión, tensión y un brote de salmonelosis que ya ha afectado a decenas de huéspedes. Onda Regional ha hablado con este hombre.
Cuando José Martín y familia llegaron al hotel lo primero que vieron fue un panorama increíble: decenas de ambulancias en la puerta, la Policía Nacional, la Guardia Civil y un auténtico caos.
La primera noche, explica, el hotel ofreció a los huéspedes un picnic improvisado basado en unos cuantos sándwiches y fruta que estaba, según dice, en mal estado. Al día siguiente, la dirección recurrió a un catering externo para abastecer a los clientes. Dos días después, la situación empeoró y no hubo ni almuerzo, ni comida ni cena porque el hotel cerraba todos sus servicios. José Martín y familia decidieron entonces volver a Málaga.
El brote de salmonelosis, que se ha extendido en los últimos días, ha dejado tras de sí no solo a decenas de afectados, sino también a familias como la de José, que aunque no sufrieron la intoxicación, vivieron de primera mano el caos organizativo y la incertidumbre de un hotel que cerró sus puertas de un día para otro.