Greenpeace insiste en que la entrada masiva de nutrientes al Mar Menor procedentes de la agricultura es la principal amenaza de la laguna
La degradación de los humedales no solo tiene consecuencias ambientales, también sociales y laborales. En el día mundial de estos ecosistemas, Greenpeace advierte de que la entrada masiva de nutrientes, en especial los procedentes de la agricultura industrial, sigue siendo la principal amenaza sobre el Mar Menor.
El hidrogeólogo, Julio Barea, menciona expresamente el último informe enviado por España a la Comisión Europea sobre los humedales del país que revela una situación desfavorable de conservación en el 75% de los ecosistemas.
El experto alude al humedal más emblemático de la Región de Murcia: el Mar Menor. Un ecosistema en crisis desde 2016, todavía vulnerable y afectado por amenazas que persisten. La organización ambiental plantea entre otras medidas reducir drásticamente el regadío intensivo industrial, tolerancia cero con las empresas que no cumplan la legislación y creación de una barrera vegetal que actúe como filtro verde sobre la laguna.