El informe de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales refleja la escasez de financiación pública de la Administración regional destinada a este recurso ocupando el penúltimo lugar autonómico
La Región de Murcia está a la cola, junto a la Comunidad Valenciana y Canarias, en materia de financiación pública de plazas residenciales para mayores de 65 años. También es malo el dato sobre disponibilidad de este servicio porque, según estadísticas oficiales, faltan 7.500 plazas para alcanzar la ratio recomendada del 5% por cada 100 personas que alcanzan esa edad.
Así se contiene en un informe de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales que eleva a 50.000 el déficit de plazas residenciales en el conjunto de España. Tras la pandemia de coronavirus se han creado en nuestro país 23.000 camas más, pero el número de personas susceptibles de necesitar el servicio han aumentado en 800.000.
La escasez de financiación pública, la Región de Murcia está en el penúltimo lugar de la lista, se traduce en menos número de plazas concertadas o financiadas mediante prestación vinculada y una mayor dependencia del mercado privado, lo que finalmente termina siendo una barrera de acceso para personas con dependencia severa o gran dependencia.
Tampoco destaca la Región de Murcia en el desarrollo de alternativas a la residencia. La ayuda a domicilio tiene baja cobertura a nivel nacional (5,8%), y el documento no identifica a la Región de Murcia como excepción. Se reduce por lo tanto la posibilidad de compensar el déficit residencial con servicios comunitarios.
En líneas generales esta fata de inversión y planificación acaba con cientos de personas en situación de dependencia severa o gran dependencia a largas esperas o a recurrir a plazas privadas inasumibles, evidenciando el abandono del sistema público de cuidados de larga duración en la Comunidad Autónoma.