El director del IMIDA, Andrés Martínez, destaca el trabajo que desde hace años se realiza en el instituto, poniendo en valor el patrimonio de este material en un proyecto junto a once países europeos
La seda fue uno de los motores económicos de la Región de Murcia. La aparición de textiles sintéticos, más baratos y fáciles de producir, la convirtieron en un artículo de lujo. Pero la seda no ha dejado de ser seña e identidad de la huerta murciana. En el IMIDA, el instituto de investigaciones agrícolas, se desarrolla el proyecto Aracne. Se trata de un trabajo en el que participan 11 países europeos con el objetivo de recuperar el patrimonio artístico de este material y todo lo que significa la industria a su alrededor.
Ahora se busca además aplicaciones diferentes, como el desarrollo de materiales útiles para la biomedicina. El director del IMIDA, Andrés Martínez, destaca el trabajo que desde hace años se realiza en el instituto.
Esta es una de las grandes líneas de investigación del IMIDA; pero hay más. El instituto investiga cultivos, variedades, acuicultura, ganadería, en varias sedes repartidas por el territorio regional. Una de estas investigaciones trata de las variedades de fruta de hueso. Cambios genéticos que pretenden hacer la fruta murciana más competitiva. Se trata, dice Martínez bastida, de darle alternativas de producción a los agricultores.
La viticultura también ocupa un espacio importante entre las líneas de investigación del IMIDA. Con la elaboración de microvinificaciones, los investigadores buscan mejora en las variedades para sacar vinos competitivos y atractivos para mercados emergentes o nuevos consumidores.