La vulneración del derecho internacional es evidente en el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán
Poner los intereses propios por encima del derecho internacional público puede poner en serio peligro el futuro de las relaciones internacionales. Es la lectura de Carlos Gil Gandía, doctorado en derecho internacional por la Universidad de Murcia.
Se trata de un sistema que regula la coexistencia de la sociedad internacional y que limita la actuación de la fuerza a dos situaciones: la legítima defensa y la autorización expresa del Consejo de Seguridad de la ONU. Gil señala que ninguno de estos condicionantes se ha dado en el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, que clamaban que actuaban en defensa de una amenaza potencial.
Reclama que la política de seguridad de Israel se basa en la anticipación del uso de la fuerza. Mientras que la del país norteamericano es una materia de conveniencia.
En cuanto a las posiciones de Europa ante este ataque, subraya que debería mostrar su poder en la defensa del derecho internacional, a lo que Gil equipara su papel al de un 'museo al aire libre', bonito, pero que no cuenta nada. Si se sigue por este camino, la fuerza a desplazar a la política y la política al derecho, alega, y pide que se condene este ataque y se dejen a un lado los intereses políticos.