Hellín, Cieza, Blanca y Archena reaccionan contra el Ministerio de Transportes tras conocer que deposita en las operadoras privadas la apertura de la línea de Chinchilla para pasajeros
CLAUDIO CABALLERO / Cieza
Los ayuntamientos de Hellín, Cieza, Blanca y Archena han reaccionado con dureza contra el Ministerio de Transportes, Movilidad Sostenible y Agenda Urbana y el Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), tras conocerse que la reapertura de la línea ferroviaria Cartagena–Chinchilla queda relegada a la decisión de las operadoras ferroviarias. ADIF reconoce en un escrito que, una vez finalicen las obras del soterramiento en Murcia, serán las empresas las que decidan si utilizan la línea convencional por Chinchilla o si optan por otras rutas ya operativas, como el AVE.
Además, sitúa la electrificación de la vía en el horizonte de 2040. Los alcaldes de Cieza y Hellín, Tomás Rubio y Manuel Serena, han mostrado su preocupación y denuncian la “apatía y falta de interés” por parte del Estado. Dicen que la Línea podría haberse abierto ya y critican que durante años no se haya hecho ninguna inversión en la mejora de la vía ni en la modernización de estaciones de Cieza y Hellín.
El alcalde de Blanca, Pablo Cano, ha calificado la decisión de ADIF como “una mala noticia para todos los murcianos”, especialmente para los municipios que podrían utilizar esta línea ferroviaria. Ha señalado que se trata de una infraestructura clave para vertebrar las comunicaciones y ha lamentado lo que considera “una injusticia” y un castigo permanente del Gobierno central a la Región de Murcia.
Por su parte, la alcaldesa de Archena, Patricia Fernández, ha denunciado el reiterado incumplimiento de los compromisos adquiridos por el Ministerio de Transportes y ADIF con los municipios afectados por el corte la línea Cartagena–Chinchilla y ha exigido la reapertura de la línea, siempre garantizando la máxima seguridad y un servicio ferroviario público, digno y fiable.