La Sociedad Española de Neumología advierte del grave riesgo de las partículas tóxicas PM2.5.
La Sociedad Española de Neumología alerta sobre el grave impacto en la salud del humo de los incendios. Contiene, entre otros tóxicos, partículas muy finas, las PM2.5, que agravan las patologías respiratorias y están asociadas a un aumento de la mortalidad y las enfermedades cardiovasculares.
Los incendios forestales que afectan a la península ibérica este verano están provocando las mayores emisiones de carbono registradas en España desde hace dos décadas. La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica alerta sobre los riesgos de la exposición al humo, especialmente para la población vulnerable: niños, mayores, embarazadas y pacientes con enfermedades previas.
Advierte de las sustancias tóxicas volátiles presentes en el humo, sobre todo las partículas PM2.5 y otros irritantes como monóxido de carbono y óxido de nitrógeno. A los efectos agudos de esta contaminación (irritación ocular, respiratoria o infecciones) se suma un aumento de la mortalidad cardiovascular y respiratoria, según detalla Perla Valenzuela, neumóloga del hospital Virgen de la Salud de Toledo.
Incluso las personas sin patologías previas pueden experimentar en contacto con el humo disminución de la función pulmonar o dolor torácico. Los niños constituyen un grupo especial de riesgo porque su sistema respiratorio es inmaduro. Los especialistas recomiendan, entre otras medidas preventivas, sistemas de filtración en interiores y, en el exterior, mascarillas FFP2, aunque estas últimas no protegen totalmente.