Los socialistas acusan al Gobierno regional de llegar tarde, mientras los populares critican el plan de Sánchez por insuficiente y reclaman rebajas fiscales frente a medidas que consideran “electoralistas”
Socialistas y populares siguen a la gresca en lo relativo a las ayudas para paliar los efectos del conflicto en Oriente Próximo. Desde el PSOE acusan al Ejecutivo regional de llegar tarde con las medidas anunciadas ayer en Consejo de Gobierno. Y para el PP, el plan de Pedro Sánchez se queda corto y le da plenos poderes para comprar votos.
Las medidas del Gobierno autonómico movilizarán diez millones de euros, aunque insisten en que la Región ya contribuye con más de 47 millones de eruso con base en la liquidación del IVA; es dinero que se deja de recaudar y que la Región dejará de recibir como consecuencia de las medidas del Ejecutivo central. El diputado nacional, Joaquín Martínez, rechaza el argumento e insiste: López Miras no ofrede ayudas directas, sino préstamos y medidas administrativas.
Responde la portavoz del Partido Popular de la Región. Miriam Guardiola dice que Madrid tendría que adecuar la tarifa de IRPF para rebajar la carga impositiva a las clases medias y bajas. Habla de trampas y acusa a Sánchez de otorgarse libertad para inventarse ayudas para comprar votos.