La vivienda y la precariedad laboral cronifican la pobreza en la Región, con 320.000 personas afectadas y un 23% en exclusión residencial
El 20% de la población murciana, 320.000 personas, vive en exclusión social. Es la principal conclusión del Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en la Región de Murcia, presentado esta mañana por Cáritas Diócesis de Cartagena y la Fundación FOESSA. La vivienda se ha convertido en el mayor factor de desigualdad con precios disparados y alquileres inasumibles. El 23% de los murcianos está afectado por algún rasgo de exclusión residencial.
La exclusión se cronifica y tiene dos motores principales: la vivienda y el empleo. Y es que trabajar ya no protege frente a la pobreza a causa de la precariedad y los bajos salarios. Más de 220.000 personas tienen problemas para alimentarse bien o acceder a atención sanitaria. Los más afectados son los migrantes, los niños y los jóvenes y los hogares encabezados por mujeres.
Lo más preocupante es que las tasas de pobreza se mantienen de forma sistemática por encima del 24% entre 2018 y 2024. A pesar de las mejoras económicas globales o de los esfuerzos personales, 1 de cada 4 familias no logra salir de la situación de pobreza según Marina Sánchez-Sierra, miembro del Comité Técnico de la Fundación FOESSA y del equipo de Estudios de Cáritas Española.
La vivienda es el principal aspecto que genera desigualdad. El precio de la usada ha subido un 38% desde 2018 y el de obra nueva un 54%. La cuota media del alquiler ha aumentado un 25% entre los años 2018 y 2023. El 46% en riesgo de pobreza las personas que viven en régimen de alquiler a precios de mercado está en riesgo de pobreza.
Más impuestos, precios más caros y no poder acceder a una vivienda son los factores que hacen que personas con un empleo no estén a salvo de la exclusión. Es la lectura que hace la consejera de Política Social, Conchita Ruiz, de ese informe Foessa. La clase media está desapareciendo como consecuencia de esos problemas que lastran a las familias.
Ruiz asegura que la situación en la Región ha mejorado. La exclusión severa se ha reducido en 6'7 puntos, casi el doble de la media.