Anabel rota
T01C094
Con todas las localidades vendidas, el Teatro Romea acoge este sábado la representación de "La mujer rota", un espectáculo protagonizado por Anabel Alonso a partir de un texto de Simone de Beauvoir. Alonso ha estado esta tarde con nosotros en La Hora de la Cigarra para hablarnos de este texto en el que Simone de Beauvoir vuelve sobre sus principales preocupaciones: el proceso social de construcción de la identidad femenina, que todavía hoy aparece demasiadas veces definido en función exclusivamente de su rol como cuidadora, como madre o como esposa. Es una identidad frágil, levantada sobre los pilares que ponen otros. Y cuando esos pilares fallan o desaparecen, el riesgo de fractura es enorme. Eso es lo que le ha pasado a Muriel, la protagonista de esta función, de cuya vida sabemos a través de un texto que no se concibió para ser llevado a escena, sino para ser leído como un monólogo interior en el que la mente de la protagonista va saltando desordenadamente de una idea a otra, de una frustración a otra. Eso, nos ha confesado Anabel Alonso, ha hecho que este haya sido uno de sus mayores retos profesionales. El premio a ese esfuerzo es la satisfacción personal de moverse en un registro muy distinto al de la comedia que ha predominado en su carrera como actriz.
El mundo del teatro ha perdido esta semana a uno de sus maestros de referencia, el clown francés Philippe Gaulier, director de una de las escuelas de interpretación más famosas del mundo, por la que han pasado miles de actores y actrices de todo el mundo, algunos tan populares como Emma Thompson, Helena Bonham Carter o Roberto Benigni. Entre sus alumnos también los hay murcianos, como Rocío Bernal, que esta tarde nos decía que Gaulier dejaba marca en quienes pasaban por su escuela. Su método era cualquier cosa menos convencional y no hacía prisioneros: cuando no apreciaba verdad sobre el escenario, no daba tregua e interrumpía inmediatamente al alumno, porque su objetivo era muy ambicioso: lo que buscaba eran intérpretes capaces de mostrar toda su humanidad, que fueran libres y estuvieran realmente vivos sobre las tablas:
En el capítulo de hoy, y de la mano de José Antonio Molina, también hemos revisitado dos clásicos del terror, ambos protagonizados por Boris Karloff: "La momia" y "Frankenstein". Dos maravillas a las que conviene volver de cuando en cuando. Y, para cerrar esta semana (porque mañana no tendremos programa) un poco de música clásica que nos ha traído Juan González Cutillas. Nos ha servido para descubrir una versión "abreviada" del ciclo del Anillo de los Nibelungos de Wagner; para descubrir los antecedentes españoles de la ganadora del Grammy de este año en música clásica y para poner en contexto el concierto que mañana ofrece la Sinfónica bajo la dirección de Lucas Macías, que actuará también como solista de oboe en una de las piezas del programa.