No tan efímera
T01C081
Efímera es el espacio de arte que dirige Belén Vera. Estos días, muestra su segundo ciclo expositivo, en el que se combinan las creaciones de Manuel Granados y las fotografías de tres artistas emergentes: Ana Robles, Marc Mateos Monteagudo y José Coy. Granados es también murciano (ganó incluso una edición del CreaJoven), pero lleva décadas instalado en Cataluña. Las piezas de esta exposición en Efímera combinan la manipulación casi escultórica con la fotografía y la intervención pictórica. Pero lo más interesante es lo que tiene que ver con el devenir del proyecto. Vera, que es una mente inquieta, nos ha contado que le ha dado un giro a XYZ, la revista que nació con el propio espacio expositivo, que ahora también se edita en papel y que ha aumentado sus contenidos. Al mismo tiempo, tiene ya muy avanzada la próxima muestra que será su estreno con artistas internacionales.
En el capítulo de hoy hemos contado también con la participación de la bailarina y coreógrafa Alicia Narejos, que este fin de semana presenta en el Teatro Circo de Murcia el primer gran espectáculo que afronta con su propia compañía. Se titula MAL y nace de una reflexión sobre los motivos que parecen estar empujando a una parte significativa de la población más joven hacia posiciones de intransigencia política y cultural. El punto de partida hay que buscarlo en La Cinta Blanca, la película de Michael Haneke que analiza cómo una educación rígida y autoritaria pudo empujar el crecimiento del nazismo en la Alemania de comienzos del siglo XX. A Narejos también le preocupan los efectos de los actuales modelo de aprendizaje, y esa obsesión se ha trasladado a un trabajo que ha ido creciendo y modificándose a lo largo de casi nueve años. No sólo ha cambiado la coreografía: el orden de las escenas -nos ha contado- se ha alterado hasta en una docena de ocasiones.
Los últimos minutos de La Hora de la Cigarra por esta semana los hemos ocupado con dos pelis de terror: "La profecía" y "El corazón del ángel". Dos descensos a los infiernos en los que nos hemos aventurado sin ningún temor, sabiendo que teníamos como guía a José Antonio Molina.