Loading

Toni Acosta, traicionada
T01C079

52:15
Hace 2 días
De lunes a viernes, de 15:10 a 16:00. Espacio dedicado a la actualidad cultural desde distintos puntos de vista. Agenda, estrenos, publicaciones... La curiosidad es contagiosa

Traicionada por su propio hijo. Así nos confiesa Toni Acosta que se sintió cuando su pequeño se hizo mayor y abandonó el hogar familiar. Es el síndrome del nido vacío que muchas familias han experimentado en sus propias carnes, y es el asunto sobre el que gira "Una madre de película", el monólogo que escribió para Acosta el dramaturgo Juan Carlos Rubio. Lo podremos disfrutar el próximo sábado en el Teatro Romea, pero de la génesis de este espectáculo hemos podido charlar hoy con su protagonista, que nos decía que la pieza se ha construido en gran medida a partir de sus propias experiencias. Miserias que puso en las expertas manos de Juan Carlos Rubio, cuyo trabajo ha conseguido dotar de coherencia dramática a lo que, de otra forma, podría haberse convertido en una mera sucesión de anécdotas. Era la primera vez que Toni Acosta se embarcaba en un monólogo y nos ha confesado que, al principio, sintió cierto vértigo porque dudaba de su propia capacidad para llenar el escenario. Pero la función está más que rodada y el tiempo le ha demostrado que ese reto que se planteó como actriz está más que superado.

De una producción nacional, nos hemos venido luego a una que firman las compañías murcianas DDM y Teatro del Limo. "Sampler" es un espectáculo que está girando ya desde hace algunos meses por los escenarios de la región. Sus autores, Juan Montoro Lara y Diego Damián Martínez (que nos ha visitado en el estudio) se colocaron también en la colina de la comedia para reflexionar desde allí sobre un asunto peliagudo: cómo las redes sociales han sustituido el proceso de construcción de la personalidad en un mero ejercicio de imitación de los comportamientos (y hasta de los gestos) de "influencers" cuyo único mérito conocido -que tal vez no sea poco- es ser capaces de reunir a decenas de miles de seguidores.
Para el tramo final de este capítulo, nuestro colaborador habitual Pedro Alberto Cruz nos tenía reservada una carga de profundidad. Hablábamos de ejercicios artísticos de resistencia política frente a regímenes totalitarios y lo que nos ha contado Cruz da que pensar: asegura que los niveles de vigilancia y censura que las instituciones ejercen sobre los proyectos artísticos que aspiran a ocupar espacios públicos de exhibición se han disparado en los últimos tiempos. Ahora es habitual lo que hasta hace apenas unos meses era impensable, con revisiones previas y la exigencia de un visto bueno político que constituye una triste novedad. En un ecosistema, el del arte contemporáneo, en el que apenas hay iniciativa privada y la programación y exhibición está prácticamente monopolizada por las instituciones públicas, esa presión -sostiene Cruz- está estrechando de manera alarmante los márgenes de los creadores para hacer nuevas propuestas.


Temas
Últimos episodios de LA HORA DE LA CIGARRA