El presidente de la Asociación Sardinera, Pablo Ruiz , agradece la implicación y el éxito de participación a los ciudadanos en un hito histórico
Los murcianos se daban cita este sábado para seguir en el centro de la ciudad el desfile del Entierro de la Sardina con el que se ha conmemorado el 175 años del primero de ellos allá por 1851.
La Agrupación Sardinera organizaba una recreación histórica ambientada en el año 1919, una época de gran austeridad tras la Primera Guerra Mundial en la que el clamor popular logró rescatar la fiesta utilizando incluso carros de descarga de tren.
El presidente de la Asociación Sardinera, Pablo Ruiz , agradecía al finalizar el desfile la implicación y el éxito de participación en un hito histórico.
El Entierro comenzaba a las ocho de la tarde desde el barrio de San Antolín y contaba con cuatro carrozas de época guiadas por caballos, participantes ataviados con vestimentas del siglo pasado y el reparto de versos y pitos de madera en lugar de los juguetes actuales.
Culminaba en la Plaza de Santo Domingo con la lectura del testamento por el cronista oficial Antonio Botías y la quema de una sardina diseñada con el rigor estético de la época, en lo que se define como un homenaje único a las generaciones que han mantenido viva esta tradición.
Antonio Botías en un testamento de ocho minutos hacía alusión a la guerra para lo que no encontraba solución.