La Mirada curiosa de Guille. Objetos cotidianos que caducan y no lo sabías
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Por ejemplo, las regletas o ladrones deben reemplazarse cada 3 a 5 años, ya que sus componentes internos pierden la capacidad de proteger contra picos de tensión. En el ámbito de la seguridad, los bombines de las puertas tienen una vida útil de 7 a 10 años antes de perder su efectividad contra técnicas de robo. El descanso también tiene fecha: los colchones deben cambiarse cada 7 o 10 años por la acumulación de ácaros y pérdida de firmeza, mientras que las almohadas apenas duran 2 años antes de dejar de cumplir su función cervical. Finalmente, las sartenes antiadherentes con uso intensivo caducan a los 2 o 3 años, pudiendo liberar sustancias nocivas si el material se degrada. En definitiva, la sección nos recuerda que "nada es eterno" y es necesario revisar estos elementos para mantener un hogar seguro y saludable.