Ni megáfonos, ni lobos solitarios: así funciona el Equipo de Negociación de la Policía Nacional cuando hay vidas en juego
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La imagen cinematográfica del policía rebelde que resuelve un secuestro megáfono en mano tiene poco que ver con la realidad que enfrentan cada día los agentes de la Policía Nacional en la Región de Murcia. En una entrevista concedida al programa 'Tarde Abierta', el inspector José Miguel Almagro, miembro del Equipo de Negociación Territorial ha explicado los detalles del Protocolo de Actuación ante Incidentes Críticos, un documento clave que regula cómo se actúa cuando la vida de una persona pende de un hilo.
Frente al mito del negociador solitario, el especialista ha aclarado que la unidad mínima de actuación es la "Célula de Negociación". Según establece el protocolo policial, este equipo debe estar integrado, como mínimo, por un Negociador y un Enlace. Mientras el primero asume la comunicación directa, el segundo, preferiblemente un investigador experto en secuestros y situaciones críticas, da soporte, toma notas y asegura el entorno, garantizando que no se pierda ningún detalle vital durante la crisis.
Durante la intervención en Onda Regional, se destacó una premisa operativa fundamental que rige cualquier incidente crítico: "Quien manda no negocia, y quien negocia no manda".
Esta separación de funciones es vital para la seguridad del operativo. El protocolo marca claramente que el Jefe del Incidente Crítico (JIC) es quien toma las decisiones tácticas y de mando, mientras que el negociador se centra exclusivamente en la comunicación con el autor o la víctima, sin la presión jerárquica de ordenar asaltos o movimientos de unidades. El negociador depende funcionalmente del mando, pero mantiene su autonomía en la estrategia comunicativa.
Una realidad social dura: el 95% son conductas autolíticas
Aunque el equipo está entrenado para situaciones de alta complejidad como tomas de rehenes o incidentes terroristas, la realidad diaria en la Región de Murcia es distinta. El agente reveló que aproximadamente el 95% de sus intervenciones están relacionadas con intentos de suicidio o personas atrincheradas en crisis.
En estos casos, definidos técnicamente como incidentes críticos cuando existe riesgo para terceros o se emplea un arma de fuego, el objetivo principal del Equipo de Negociación Territorial es siempre la resolución pacífica, minimizando cualquier riesgo físico tanto para los actuantes como para la persona afectada.