Ganó en tres sets (7-6, 4-6 y 6-1) después de una primera manga muy igualada, un racha negativa en la segunda y sacar su mejor nivel en el arranque del tercer set. Le espera el italiano Arnaldi en segunda ronda de Tokio
Carlos Alcaraz vuelve a la realidad. Tras la fiesta de la Laver Cup, el tenista murciano se encontró en Japón con la adversidad de un rival tan incómodo como Michelsen (también cuartofinalista en el US Open) y con las inclemencias meteorológicas del calor o la humedad. Eso se notó en su tenis, aunque Carlos logró superar al estadounidense por un 7-6, 4-6 y 6-1 que puso en apuros su continuidad.
El partido arrancó igualado en el primer set, pero un primer break colocó a Michelsen con 2-4. Alcaraz reaccionó e igualó el choque. Tuvo incluso un break point para el 5-6 y lo desperdició. El susto fue tal que Carlos se vio forzado a salvar tres bolas de set. Con todo a favor falló para el 7-5 y tuvo que irse al tie-break. En él, arrolló por 7-1.
La segunda manga parecía un camino expedito cuando Alcaraz colocó el 4-2 a su favor tras otra rotura, pero ahí se le fue la luz al murciano y Michelsen encadenó cuatro juegos consecutivos (con dos roturas) para el 4-6. Las dudas se incrementaban y era fundamental arrancar bien el tercer set. Y Carlos no falló: un contundente 5-0 dejó bien claro, gracias a su mejora de nivel, que el murciano había vuelto a ser el de siempre. Lo cerró con un 6-1 y ahora su rival en segunda ronda, ya este sábado, será Matteo Arnaldi, al que ya ha ganado en dos ocasiones.