El tenista murciano regresa a la competición este martes, haciendo pareja en dobles mixtos con Serena Williams, en el US Open de Nueva York.
GREGORIO LEÓN
Quedaron atrás los tiempos oscuros, de dudas, de desasosiego, de sentirte jugador, pero no poder jugar. De pensar en tenis, pero sin poder agarrar una raqueta. De semanas cercado por la incertidumbre, con un regreso impredecible. Carlos Alcaraz ha cumplido con paciencia y responsabilidad todas las obligaciones impuestas, desde el reposo absoluto de inicio al lento retornar, con mil cautelas. Y el resultado es que el jugador murciano reaparece en el US Open en apenas unos días. No hay que esperar al comienzo del cuadro individual, donde la acción empieza el domingo que viene, en una semana. No. El martes todo el planeta tenis fijará su mirada en la pista Arthur Ashe, la más grande el mundo, con capacidad para casi 24.000 espectadores. El chico de El Palmar siempre es recibido de forma entusiasta por el aficionado neoyorquino. "From Spain... Carlos Alcaraaaz". Y el público se vuelve loco. Más esta vez, después de tantos meses de ausencia. Y con el agregado de que su vuelta coincide con otro regreso, el de Serena Williams, cuatro años después, al US Open. Harán pareja en el dobles mixtos. Una de las asociaciones más esperadas por el circuito tenístico mundial.
Carlitos ya está en Nueva York. El viernes celebró el último entrenamiento en el Club de Campo de El Palmar. Alojado en Manhattan, tiene programado día de trabajo con Dani Mérida, este lunes. Y al día siguiente un montón de emociones recorrerán su cuerpo. A mitad de abril su vida deportiva se colocó en pausa. El martes le dará al play. Y la música volverá a sonar.