El técnico murciano, rival mañana del cuadro de Alcantarilla, acumula a sus 35 años más de una decena de aventuras entre clubes y selecciones nacionales: "El deporte femenino necesita de proyectos como Palma o el Jairis"
El Azulmarino Palma Basquet ha irrumpido con fuerza en Liga Femenina Endesa. Recién ascendido, acumula cuatro jornadas con victoria, algunas de tanto mérito como ante Valencia o Girona. Y al frente de su nave, un murciano: Alberto Antuña. Quien fuera en su día jugador de la cantera del CB Murcia y que estuvo a punto de debutar en ACB con Manolo Hussein, es ahora un técnico referente en el baloncesto femenino. Con apenas 35 años cumplidos esta semana, ha dirigido a varias selecciones africanas (Senegal, Uganda, Sudán del Sur), también a la de Montenegro, y ha vivido experiencias en Alemania (Dresden), México (Aguascalientes) y ya en España con el Lucentum, Estudiantes o Palencia.
El Hozono Global Jairis quiere intentar este sábado (17:00 horas) romper su buena racha con su visita a Mallorca. "Nuestro proyecto cuenta con una gran apuesta. Va todo muy rápido y se necesitan más casos como el nuestro o el Jairis por el bien del deporte femenino. Van sólo cuatro jornadas, pero el nivel está siendo muy bueno. Nuestro objetivo ahora es intentar entrar en Copa de la Reina y ojalá en el playoff de Liga" cuenta Antuña. En su plantilla cuenta con Alba Torrens, todo un referente a nivel mundial, y dos ex de Alcantarilla como Belén Arrojo y Carmen Grande.
"El Jairis es uno de los equipos que mejor juega al baloncesto. Contar con un proyecto tan continuista y con Bernat al frente, que es uno de los mejores entrenadores de la Liga Femenina... Saben a lo que juegan, da gusto verlas y estarán seguro entre las 4-5 mejores" añade Antuña. En la distancia, Alberto sueña con volver un día a su Murcia natal y brillar en el banquillo: "Estoy seguro que en el futuro, pero lejano, nuestros caminos se cruzarán. Me veo dirigiendo al UCAM o al Jairis porque no hay nada más bonito que poder hacerlo en tu tierra. Pero sería dentro de mucho tiempo porque tanto Bernat en Alcantarilla como Sito con el UCAM están haciendo un trabajo sobresaliente y eso significaría que les sigue yendo bien. Disfruto viendo a sus equipos en la distancia".
Antuña es un caso singular, uno de los pocos entrenadores que ha cambiado el baloncesto masculino por el femenino sin temor: "Al final es baloncesto y hay que relativizarlo y adaptarte. Si estás en un buen proyecto, ideales como los que yo he tenido, da igual. Quizá existe un cliché, que para mí es una tontería, de que algunos entrenadores masculinos piensan que si pasan al femenino ya no podrían volver porque lo encasillarían. Se trata de saber gestionar un grupo y si el equipo es bueno, hacerlo funcionar. Yo en el Azulmarino Palma siento que nos tratan como pasa en los clubes ACB".