El equipo de Adrián Hernández perdió por 1-2 ante el Ibiza en El Rubial y sigue en descenso. Antonio Sánchez anotó el único gol aguileño.
GREGORIO LEÓN
El Águilas mereció más. Generó y buscó, pero se vio penalizado por el Ibiza, que se llevó todo el premio después de un litigio disputado en medio de la lluvia, que visitó el partido en varias fases. El conjunto que dirige Adrián Hernández sigue en descenso. Una victoria en ocho partidos es el saldo del primer tramo de la temporada.
La primera parte fue pareja en dominio y ocasiones. Salcedo palmoteó un balón lanzado por el Ibiza. Pero tampoco el Águilas se quedó en silencio. Gonzalo Serrano amenazó con la cabeza, pero la mejor oportunidad la firmó Javi Castedo. En lo que parecía un centro, la bola fue trazando una trayectoria caprichosa, envenenándose. Solo el larguero impidió que llegara el 1-0.
En la segunda mitad, aunque la posesión fue más para el Ibiza, pero el Águilas soltó un picotazo. Javi Castedo robó un balón y mandó una diagonal para Josema Raigal, que lanzó con fuerza. Prieto evitó el gol. La jugada se repitió pocos minutos después, con los mismos protagonistas y el mismo resultado. El equipo de Adrián Hernández seguía llamando a la puerta. Pero esto va de puntería. Y una acción mal defendida permitió a Manu Justo enganchar con el exterior del pie y hacer el 0-1. Y con el Águilas esforzándose para empatar, llegó el segundo gol ibicenco, de Javi Eslava. Era la sentencia para un Águilas que recibió un castigo excesivo. El capítulo final dejó un gol, ya en el 96, de Antonio Sánchez. Pero ya no quedaba tiempo para más.