El equipo londinense derrotó en la final al Manchester City, con un gol de Havertz en el minuto 42
GREGORIO LEÓN
La final inglesa hizo feliz a Londres. El Chelsea se llevó la Champions, gracias a un gol de Havertz en el minuto 42. El delantero, que costó 80 millones de euros a los londinenses, superó a Ederson en la salida y anotó el 1-0. Hasta ese momento el cuadro de Tuchel fue superior, con un imponente Kanté.
En la segunda mitad el Manchester City, que perdió a De Bruyne por un golpe que le dejó un ojo morado, lo intentó por todos los medios, incluso recurriendo al "Kun" Agüero. Pero fue en vano.
Oporto coronó al Chelsea, que consigue su segunda Champions.