Un gol de Javi Castedo fue suficiente para que el equipo aguileño se impusiera al Lorca Deportiva en El Rubial.
GREGORIO LEÓN
Un gol y un apagón. Así, en una frase, se podría resumir la edición 125 del trofeo Playa y Sol, disputado ancestralmente en El Rubial. Javi Castedo firmó el único gol que vieron los aficionados. Luego, la oscuridad, durante media hora. Nunca se sabe lo que puede pasar en un Águilas-Lorca, aunque sea amistoso.
El marcador ya se movió en la primera parte. Un remate de Javi Castedo a los treinta y dos minutos puso en ventaja al Águilas. Ya no hubo más alteraciones hasta el descanso. Tras el intermedio, otra vez fue protagonista Javi Castedo, que anotó el segundo, pero fue anulado por el árbitro. El Lorca Deportiva también tuvo sus opciones, especialmente con un disparo de Naranjo que puso a trabajar a Salcedo.
Todo eso ocurrió antes de que se produjera un apagón en el campo de El Rubial. Faltaban diecisiete minutos para el minuto 90. Y después de media hora a oscuras, se reanudó la actividad. Y el Águilas acabó llevándose el trofeo.