El tenista murciano debuta en el US Open el lunes ante el ruso Safuillin, a siete y media de la tarde, hora de España.
GREGORIO LEÓN
No habrá que esperar a la madrugada, aplazando el sueño con cafés. No. Será el mediodía neoyorquino, o sea, la tarde en España, el momento para ver a Carlos Alcaraz arrancar el US Open 2026. Vale que ya se probó en la Arthur Ashe en ese partido insólito, de colección, haciendo pareja con Serena Williams en el dobles mixtos. Pero ya el lunes (19.30 horas) queda solo ante el peligro. Ahí sí se podrá apreciar el grado de su recuperación, que ha dejado algunas incógnitas. No se le vio fino en su retorno, y de manera particular, en el servicio.
Enfrente aparece un rival temible. El ruso Roman Safuillin ya le he ganado a Alcaraz. Lo hizo en París, hace tres años. Y ahora quiere hincarle el diente al murciano, rompiendo a las primeras de cambio su sueño de repetir éxito en Nueva York, algo que nadie hace desde 2008, con Roger Federer levantando el precio trofeo dos años seguidos.
Carlos Alcaraz es ganador. No rebaja sus expectativas. Pero sí las matiza, sin poder abstraerse de la realidad física que le ha acompañado los últimos meses: "Para mí lo más importante es salir de este torneo sano, que haya podido competir, que haya podido entrenar con este tipo de jugadores, que me haya respetado la muñeca, que me haya respetado el cuerpo”, ha comentado en su primera rueda de prensa, después de tanto tiempo, en la sala de prensa de las instalaciones del US Open en Nueva York. E insiste en ese mensaje: "No me quiero poner un límite, no sé si va a ser primera ronda, segunda, llegar a la final… No quiero pensar en el resultado, sino quiero pensar en el proceso que hemos llevado, en todo lo que estamos haciendo”.