El equipo grana se podría reforzar con un mediocentro defensivo o un extremo, siempre de categoría sub-23. De momento, no hay ninguna operación en marcha.
GREGORIO LEÓN
En sus últimas comparecencias públicas, Manuel Sánchez Breis no ha querido dar por cerrada al cien por cien la plantilla del Real Murcia. La puerta queda entornada. La de Álvaro Giménez quizá no sea la última incorporación. Con todavía medio mes por delante antes de que empiece el curso, con el mercado abierto y los teléfonos de los representantes ardiendo, el club murcianista no quiere dejar escapar alguna oportunidad extraordinaria que pudiera surgirle. Un último fichaje, una última pieza. Y podría caer en dos demarcaciones específicas, que tiene detectadas la dirección deportiva grana: mediocentro defensivo o extremo que pueda jugar también de mediapunta. Solo un futbolista que pueda desempeñarse en ese sector del campo podría despertar las apetencias de la entidad que preside Pedro León.
Pero, a pesar de los ofrecimientos que siguen llegando, desde las oficinas del Murcia se asegura que no hay ninguna operación en marcha. La razón principal es que ninguno de ellos ha excitado el interés del área deportiva. Y la segunda: el mercado ofrece posibilidades muy interesantes para esa demarcación, pero a precios fuera de alcance del club. Jugadores de 100.000 ó 150.000 euros. Y el Murcia no está en economía de guerra, no. Pero se impone, como principio rector, la prudencia presupuestaria. Con la plantilla ya estructurada, solo el fichaje de un jugador que encajara en el puzle y que tuviera un costo reducido sería estudiable.