El club grana reclama 8 millones de euros al expresidente murcianista por supuesta mala administración económica durante su mandato. Ramos prepara su defensa jurídica.
GREGORIO LEÓN
Del gobierno de coalición a la confrontación. De los abrazos en público a la guerra jurídica. Felipe Moreno y Agustín Ramos ocupan trincheras opuestas. La junta de accionistas del Real Murcia decidió hace unos meses autorizar al Consejo de Administración para que iniciara el procedimiento encaminado a presentar una acción social de responsabilidad contra el expresidente murcianista. El asunto pareció enfriarse, guardado en un cajón, criando polvo. Pero la entidad grana lo sacó la semana pasada, remitiendo un burofax a Ramos, anunciándole la presentación de tal acción de responsabilidad por un supuesto daño económico al club estimado en ocho millones de euros.
Una modificación de la Ley de Enjuiciamiento Civil impone ahora la obligación a la parte demandante (Real Murcia) de remitir un aviso previo a la demandada (Agustín Ramos) con el fin de explorar las posibilidades de un acuerdo que evite la vía judicial. El club grana estaría dispuesto a renunciar al procedimiento si Ramos se aviene a aceptar que su gestión al frente del club provocó un perjuicio económico cercano a los cuatro millones de euros. Los representantes legales del empresario de Abarán van a estudiar la reclamación, concienzudamente, en el plazo de los 30 días que concede la ley, antes de tomar una decisión definitiva.
Según Agustín Ramos, Hause La Fuente le debe una cantidad de dos millones de euros, acordada por las partes para que el expresidente grana transmitiera las acciones que tenía a su nombre, permitiendo la llegada de Felipe Moreno a la entidad murcianista. Moreno, según las personas que se encargan de su representación legal, incumplió los dos plazos de pago estipulados contractualmente.
Agustín Ramos afirma taxativamente que en ningún caso él generara el perjuicio económico ahora imputado por el Murcia, y recuerda las diferentes aportaciones hechas para que el club desapareciera, en una etapa donde el riesgo de liquidación estaba muy vivo.
¿Qué es una acción social de responsabilidad?
Es un mecanismo que tienen la sociedad, los socios y los acreedores para exigir judicialmente que se repare cualquier daño producido al patrimonio social por un conjunto de conductas.
La acción social de responsabilidad determina que los administradores de derecho o de hecho responderán frente a la sociedad, los socios y los acreedores sociales de los daños causados por actos u omisiones que sean contrarios a la ley o a los estatutos, así como aquellos que se realizan incumpliendo los deberes inherentes al cargo.
Requiere de la concurrencia de varios requisitos: que el acto sea imputable al órgano de administración, que exista una conducta antijurídica por incumplimiento de la ley, de los estatutos o del deber de diligencia, que la sociedad haya sufrido un daño, y que exista una relación de causalidad entre el acto y el daño producido.