El equipo grana empató a cero en Nueva Condomina, y queda tercero, a un solo punto del líder, el Villarreal "B". El Murcia tuvo la victoria en la mano en el 94, con un remate al larguero de Moyita.
GREGORIO LEÓN
El fútbol no solo va de sacar la billetera. También de la disciplina y el sacrificio, de entender el juego como un trabajo coral, colectivo. No sabemos si el Murcia subirá o no, viajando al paraíso soñado del fútbol profesional. Pero lo que queda fuera de cualquier debate es que este Murcia se mata a correr y que explota todas sus capacidades. Y el Zaragoza no pudo llevarse el botín de un estadio Nueva Condomina de participó activamente en el partido, con la implicación emocional que demandaba la cita. El 0-0 no le da el liderato al Murcia, pero lo deja a un paso del Villarreal "B", primero por solo un punto. Y más allá de esos datos, mensurables, un intangible: el orgullo que produce el equipo de Guilló.
El equipo grana no regateó ni un esfuerzo en la primera mitad. Persiguió con codicia cada pelota. Fue a muerte en cada duelo. Y fue así como pudo desactivar a un equipo virtuoso, el Zaragoza, que apenas amenazó. Por contra, el Murcia tuvo varias opciones. Avisó Jorquera desde fuera del área, sin precisión. La segunda tentativa fue de Jorge Mier, obligando a una reacción rápida de Westerveld. Corrían y corrían los locales, sin pagar la ausencia de Óscar Gil. Corrían todos, incluso futbolistas atacantes, como Jorquera y Javi Moreno, muy aplicados.
La pelea continuó tras el paso por el camerino. El Murcia tenía más el balón, pero con escasa profundidad, en un ejercicio estéril. El Zaragoza se desperezaba, con el aguijón listo, ese que ha clavado durante varias jornadas. Empezaba a consolidarse la impresión de que el primero que marcara, se llevaba el duelo. El equipo de Ibai Gómez fue creciendo poco a poco. Guilló detectó de inmediato el problema y buscó una solución de urgencia con Sergio Moyita. El panorama se esclareció al ver Peter Ademo la segunda amarilla y dejar a los suyos en inferioridad. Y fue Moyita, a la salida de un córner, tuvo el 1-0. Pero su balón se estrelló en el larguero. El Zaragoza se escapó vivo.