Víctor Olmedo adelantó a los grana en la primera mitad.
GREGORIO LEÓN
El nuevo Murcia de Sergi Guilló crece, partido a partido. Si ante el Cieza enseñó su capacidad ofensiva, ante el Albacete, conjunto de categoría superior, enseñó ya el trabajo efectuado en pretemporada. Bien estructurado, con un desempeño colectivo, eficaz en defensa e insistente en ataque, este Murcia ilusiona a los aficionados. Más allá del 1-1 final, el mensaje más alentador es la identidad que ya empieza a ser reconocible en los grana.
El equipo grana utilizó en el arranque del partido esta alineación: Dani Jiménez; Jorge Mier, Víctor Olmedo, Alberto González, Joan Rojas, Cristo Romero; Óscar Gil, Palmberg; Álvaro Bustos, Meca y Jorquera. Y funcionó como un reloj durante los primeros cuarenta y cinco minutos, intenso en la presión, con rápida recuperación de la pelota y buscando cualquier grieta que ofreciera el enemigo. Y además, con un punto de suerte. Un lanzamiento de Víctor Olmedo, con el pie izquierdo, encontró la colaboración del portero del Albacete que, con manos blandas, no pudo sujetar el disparo efectuado por el lateral del Murcia desde fuera del área.
Sergi Guilló modificó el once en la segunda mitad. Ya en la primera Héctor Pérez había tenido que salir a Jorge Mier, con molestias. Aparecieron en escena Eloy, Alonso Yoldi, Javi Moreno, Pablo Reyes y Jorge Sánchez. Apretó el cuadro de Rubén de la Barrera. Y en una acción donde a la defensa grana le faltó energía, el balón cayó dentro del área a Fabio, que hizo el empate. La respuesta fue inmediata, con un lanzamiento lejano de Javi Moreno, con pie izquierdo. A punto estuvo de hacer el 1-2. Pero ya el resultado no se alteró. Empate y buenas sensaciones en el campo Alba Redondo.