El Torremolinos va a dar muy pocas entradas para la afición visitante. "Jugársela la última jornada con el Eldense sería criminal", avisa Salvador Oliva, presidente de las peñas del Murcia.
GREGORIO LEÓN
Va a ser una lucha a topa-carnero. El Real Murcia no quería jugarse la temporada en 90 minutos, fuera de casa, con un ambiente hostil, y con un equipo que busca justamente lo mismo: huir de las llamas del descenso. Pero su mala cabeza ha hecho que a mitad de mayo, en la penúltima jornada, aún no sepa el equipo grana su destino. El director deportivo Manuel Sánchez Breis estuvo este lunes viendo el entrenamiento del equipo en La Torre Golf. No tuvo una reunión oficial con los jugadores ni dirigió un discurso institucional, pero sí puedo hablar con alguno de los futbolistas. En el Murcia confían en que se exprese el sábado la versión del equipo a domicilio, con los últimos ejemplos en Can Dragó y la Nova Creu Alta.
El Pozuelo tiene un aforo limitado. Y el Torremolinos ya ha avisado de que pondrá a disposición de la afición visitante muy pocas entradas. Salvador Oliva, presidente de las Peñas, avanza en cualquier caso que habrá camisetas granas en el graderío, como ha ocurrido el resto de la temporada. Oliva reflexiona sobre la situación extrema del equipo, y encuentra una razón que la explica: "Hemos fallado mucho en casa, sin regularidad. Con solo seis victorias en Nueva Condomina estás abocado a esto. Excepto la temporada aquella del ascenso con Lucas Alcaraz, es tremendo lo que pasa aquí, lo poco que disfrutamos. En general, hay cabreo, resignación, incredulidad... No se entiende que cuando tenemos la oportunidad, siempre la fallamos".
Ahí lleváis la entrevista completa...